La segunda capital más pequeña de España, Soria, puso en marcha el 16 de septiembre su zona de bajas emisiones denominada Bajas Emisiones Soria (BES). El área de 300.000 metros cuadrados solo limita la circulación a los vehículos sin etiqueta de la DGT, mientras los medios locales y el propio ayuntamiento reconocen en su web que las modificaciones serán mínimas, casi imperceptibles. Gran parte del perímetro ya era zona peatonal o tenía restricciones de tráfico desde hace una década.