Un equipo de investigación internacional investigó cómo la microgravedad en el espacio afecta la posición del párpado inferior. El análisis de 115 fotografías tomadas de 13 astronautas a bordo de la ISS reveló que todos los participantes mostraron el signo de “ptosis inversa” en el párpado inferior; en el 62 % de ellos este cambio superó 1 mm.

Los investigadores informaron que la distancia medida desde el centro de la córnea hasta el párpado inferior (MRD2) disminuyó en promedio 1 mm. Este ascenso se explica por dos mecanismos: la acumulación de aproximadamente 50 ml de líquido en la región cabeza‑cuello bajo microgravedad, que produce hinchazón en el área pretarsal, y la retracción elástica de los tejidos faciales en ausencia de gravedad.

El estudio no demuestra una relación directa entre estos cambios anatómicos y los problemas visuales reportados por el 30 % de los astronautas; los autores sugieren el desarrollo de protocolos de imagen estándar para misiones de larga duración a la Luna y Marte.