Investigadores de la Universidad de St Andrews señalaron que las emisiones de CO2 generadas durante la neutralización del drenaje ácido en la minería de metales podrían alcanzar hasta 10 veces la huella de carbono conocida en una región del sureste de España, donde se realiza una intensa actividad minera. Estas emisiones pueden persistir durante siglos o incluso milenios después de que cesen las actividades mineras.
Los investigadores analizaron 82 minas activas e históricas para determinar la cantidad de agua producida por el drenaje ácido, cómo se neutraliza y cuánto CO2 se emite en el proceso. También midieron las emisiones de CO2 en los ríos que se mezclan con el agua de mar. Los resultados indicaron que esta fuente oculta de emisiones es de magnitud similar a la huella de carbono de la producción de cobre.
Estas emisiones, que continúan incluso después de que cesan las actividades mineras, podrían convertirse en un obstáculo importante para alcanzar los objetivos de cero emisiones netas, especialmente con el aumento de la demanda de metales para tecnologías verdes. Los investigadores destacaron la necesidad de cambiar los métodos de neutralización del drenaje ácido.
