Las nubes de bajo nivel ayudan a enfriar la Tierra reflejando los rayos del sol. Sin embargo, la respuesta de estas nubes al cambio climático había sido difícil de modelar. Las nuevas simulaciones sugieren que las nubes podrían experimentar cambios rápidos y a gran escala en respuesta a altos niveles de CO2, lo que indica que el clima de la Tierra podría ser más sensible.