Investigadores del Karolinska Institutet demostraron que las bacterias intestinales convierten el nitrato y el hierro de la dieta en complejos de hierro dinitrosil (DNIC). Estas moléculas pueden ejercer efectos beneficiosos sobre los vasos sanguíneos y las funciones metabólicas.

En los experimentos, no se detectaron DNIC en ratones germ‑free, mientras que en ratones normales y en muestras humanas sí se identificaron estos complejos; no se forman sin la presencia bacteriana. Las verduras ricas en nitrato y hierro, especialmente pancar y yapraklı yeşillikler, actúan como precursoras de este proceso.

Al aumentar los niveles de DNIC en ratones, se observó una reducción de la presión arterial, mejora de la función vascular, mayor control de la glucosa y disminución de la acumulación de grasa en el hígado. Sin embargo, los hallazgos se basan mayormente en modelos animales; los efectos en humanos y los métodos de medición aún están en fase de investigación.