El Canal de Panamá, a partir del viernes, reduce los tránsitos de buques de 36 a 32 al día y baja el calado máximo de 15,24 metros a 14,63 metros debido a la sequía provocada por El Niño. Esta es la segunda gran restricción adoptada para preservar los niveles de agua en el canal.
Cada tránsito consume 200 millones de litros de agua; las precipitaciones de abril a agosto se situaron un 35,8 % por debajo del promedio histórico y no se espera una mejora hasta mediados de 2027. En 2023-2024, las restricciones que bajaron a 22 buques al día y a un calado de 13,41 metros provocaron una reducción del 20 % en el número de buques y una pérdida del 17 % en tonelaje. La autoridad del canal planea una nueva presa en el río Indio para 2031, pero esto no será suficiente para resolver el estrechamiento actual que afecta los ingresos por contenedores y el comercio entre Estados Unidos y Asia.
La cuenca del canal también suministra agua potable a la mitad de los 4,6 millones de habitantes de Panamá.
