Biólogos e ingenieros de la USP aplicaron por primera vez la tecnología LiDAR para analizar la salud de los árboles y reducir el riesgo de caída. Esta tecnología crea copias digitales en 3D de los árboles para determinar su resistencia al viento y debilidades mecánicas. El método identifica las ramas que deben podarse para lograr una estructura más equilibrada y resistente.

Los investigadores probaron el método en un árbol de caoba, creando un modelo 3D con 30 millones de puntos. El modelo simuló el efecto del viento para identificar los puntos más débiles del árbol. Este método permite determinar las ramas que deben podarse para lograr una estructura más equilibrada y resistente.

Actualmente, la tecnología LiDAR se utiliza solo para monitorear y catalogar árboles. Sin embargo, en el futuro podría emplearse para desarrollar métodos de poda optimizados que reduzcan el riesgo de caída. Los investigadores señalan que este método es aplicable a angiospermas eudicotiledóneas, pero no a árboles con estructuras diferentes, como las palmeras.