Un equipo de 13 expertos de la World Nuclear Operators Association sometió la central nuclear flotante Akademik Lomonosov, ubicada en el puerto de Pevek, Rusia, a una inspección de seguridad de dos semanas. El equipo de inspección examinó áreas críticas de la central, como gestión, mantenimiento, soporte de ingeniería, protección radiológica y preparación para emergencias. Como resultado, se indicó que el número de áreas que requieren mejoras técnicas ha disminuido en comparación con la inspección de 2022.

Akademik Lomonosov, la única central nuclear flotante en funcionamiento del mundo, suministra electricidad y calor a comunidades costeras aisladas en entornos polares. La central mide 144 metros de largo, 30 metros de ancho y pesa 21.000 toneladas. Está equipada con dos sistemas de reactor KLT-40S, cada uno con una capacidad eléctrica de 35 megavatios, lo que permite una producción total de 70 megavatios eléctricos. Los reactores tienen un intervalo de recarga de combustible de tres años y la vida operativa de la central es de 40 años, pudiendo extenderse hasta 50 años.

El plan a largo plazo de la central busca prevenir la acumulación ambiental en el Ártico. Cuando finalice su vida útil, la central será trasladada a un astillero especializado para su desmantelamiento, y todo el combustible nuclear gastado y los residuos radiactivos serán enviados a instalaciones de almacenamiento en la parte continental de Rusia.