Ver las abejas bumblebee muertas en las calles durante los meses de verano se ha vuelto un fenómeno común. Estas abejas viven en colonias, y el hecho de que los individuos jóvenes transporten los cuerpos de los ancianos fuera del nido es un mecanismo de defensa para evitar la propagación de enfermedades. Sin embargo, junio de 2026 fue el junio más caluroso registrado en el Reino Unido, y estas temperaturas extremas están dañando la termorregulación, la reproducción, la capacidad de vuelo y la habilidad de las abejas para encontrar alimento.
Los productos químicos también son un factor importante. Los pesticidas y herbicidas no solo matan directamente a las abejas, sino que también eliminan plantas clave como las margaritas, esenciales para su alimentación. Aunque Europa y el Reino Unido han prohibido los neonicotinoides más dañinos, otros productos químicos siguen siendo ampliamente utilizados y alteran la capacidad de las abejas para orientarse.
Además, los hábitats de las abejas se reducen debido a la agricultura, el desarrollo residencial y la construcción de carreteras. El cambio climático también aumenta la desincronización entre el momento en que las plantas florecen y el período en que las abejas están activas. Esta situación amenaza tanto la supervivencia de las plantas como la de las abejas.
