Los investigadores de la Martin Luther Universität Halle-Wittenberg y la Justus Liebig Universität Giessen examinaron las estrategias climáticas de 25 grandes ciudades europeas. De un total de aproximadamente 2.500 medidas, solo el 11,6 % incluye áreas verdes y espacios abiertos.
Las ciudades se centran mayormente en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, mientras que se ignoran los beneficios de adaptación de las áreas verdes, como la absorción de agua de lluvia y la reducción de la temperatura. El estudio mostró que Viyana destaca con 30 medidas de áreas verdes, mientras que Stockholm no incluye ninguna medida de este tipo.
El estudio evaluó los objetivos documentados, no la implementación de los planes; por lo tanto, las inversiones reales en áreas verdes de las ciudades siguen siendo inciertas. Los investigadores destacan que la conversión de superficies asfaltadas existentes en áreas verdes podría representar una oportunidad importante en la lucha contra el clima.
