Un equipo de investigación internacional descubrió un nuevo mecanismo que controla la actividad del canal iónico TPC2 en los lisosomas. Pequeñas cadenas de azúcar unidas al interior del canal actúan como un freno que limita el flujo de calcio y sodio. Este mecanismo desempeña un papel importante en la regulación del transporte intracelular, la forma de los organelos y las respuestas celulares relacionadas con enfermedades.

El efecto de freno de las cadenas de azúcar restringe la apertura del canal TPC2 y limita el flujo de iones. Los investigadores utilizaron técnicas como la preservación de la integridad lisosomal y la imagen de nanodominios de calcio para medir directamente este mecanismo. La acortamiento o alteración de la síntesis de las cadenas de azúcar provocó que el canal TPC2 se volviera más activo y generara flujos más grandes de calcio y sodio.

La eliminación del freno de azúcar hizo que los lisosomas se volvieran más móviles, formaran estructuras tubulares alargadas y agruparan el TPC2. En modelos celulares relacionados con enfermedades, la pérdida de la regulación normal de los glucanos aumentó la migración y adhesión celular. Estos efectos pudieron reducirse con inhibidores de TPC2, lo que respalda una relación causal entre la actividad de TPC2, el remodelado lisosomal y el comportamiento celular.