El 84% de las zonas húmedas costeras de EE.UU. se encuentra en riesgo de convertirse en aguas abiertas debido al aumento del nivel del mar. Esto conlleva el peligro de que estas zonas pierdan sus servicios ecosistémicos y su capacidad para mitigar las marejadas ciclónicas destructivas. Los investigadores señalaron que el 89% de las zonas húmedas ha logrado elevarse mediante la sedimentación, pero solo el 16% podría superar el aumento del nivel del mar.

El 73% de las zonas húmedas tiene potencial para expandirse hacia el interior. Sin embargo, esta expansión no debe verse obstaculizada por pendientes pronunciadas o estructuras humanas. Las zonas húmedas del Golfo de México se identificaron como una de las áreas más vulnerables. Estas zonas no solo se ven afectadas por el aumento del nivel del mar, sino también por el hundimiento debido a la influencia humana.

Los investigadores proponen soluciones para la conservación y gestión de las zonas húmedas. Estas soluciones incluyen la eliminación de diques, la adición de sedimentación artificial a las zonas húmedas y la protección de áreas para permitir su expansión hacia el interior.