Las líneas de transmisión eléctrica necesarias para alimentar los centros de datos de inteligencia artificial pueden instalarse en terrenos privados mediante expropiación legal en algunos estados. Los estados pueden otorgar a las empresas de servicios públicos el poder de eminente dominio, siempre que el proyecto se considere de interés público. Esto permite que las líneas atraviesen terrenos sin el consentimiento de los propietarios.

Esta práctica generalmente es aceptada por los tribunales cuando las líneas contribuyen a la red eléctrica, aunque los centros de datos no proporcionen servicios públicos directos. Por ejemplo, tribunales en Dakota del Sur y Vermont han aprobado tales expropiaciones, argumentando que las líneas que suministran electricidad a consumidores locales sirven al interés público. Sin embargo, en un caso en Mississippi, una línea que solo transportaba electricidad a otros estados no fue considerada de interés público.

Los propietarios de terrenos tienen derecho a cuestionar en tribunales el monto de la compensación y la necesidad de la ruta de la línea. Sin embargo, demostrar que la infraestructura que respalda centros de datos de empresas como Amazon, Microsoft o xAI sirve al interés público se ha vuelto un proceso difícil para los propietarios.