Los agricultores de la región del Pacífico viven en armonía con su entorno desde hace miles de años. Sin embargo, el aumento de las temperaturas, las precipitaciones impredecibles y los suelos agotados están poniendo a prueba incluso a los agricultores más experimentados. Ahora los agricultores miran al pasado para redescubrir el saber de sus antepasados y, al mismo tiempo, adoptan nuevas ideas científicas para cultivar de manera sostenible y adaptarse a las cambiantes condiciones climáticas.

Un proyecto de investigación multinacional de tres años está apoyando estos esfuerzos trabajando con agricultores, investigadores y funcionarios gubernamentales en Samoa y Tonga. Liderado por la Universidad de Melbourne, en colaboración con la Universidad del Pacífico Sur (USP), Campus Samoa, MORDI‑Tonga Trust (MORDI‑TT) y la Universidad de Lincoln en Nueva Zelanda, el proyecto demuestra que combinar el conocimiento tradicional con los principios de la Intensificación Agrícola Sostenible (SAI) puede generar vías prácticas para una agricultura sostenible y resiliente.

Los objetivos de la SAI se centran en aumentar la productividad, mejorar la eficiencia en el uso de recursos y reducir los impactos ambientales negativos de la agricultura, todos ellos elementos críticos para un futuro agrícola sostenible. Combinar el conocimiento tradicional con los objetivos de la SAI permite a los agricultores enfrentar la sequía, la disminución de la salud del suelo y la presión de las malezas