Investigadores de la Universidad Simon Fraser, la Universidad de California y el Departamento de Agricultura de EE.UU. han determinado que el bombeo de agua subterránea puede reducir el flujo de arroyos que proporcionan hábitat para el salmón y alimentan sistemas fluviales más grandes aguas abajo. Este efecto es aún más pronunciado durante las olas de calor y los períodos de sequía.

Un nuevo modelo muestra cómo el bombeo de agua subterránea afecta el flujo de los arroyos. Los investigadores, al analizar 580 escenarios diferentes, encontraron que el bombeo de agua subterránea podría detener el flujo de arroyos estacionales cinco semanas antes y, en algunos casos, causar que los arroyos que fluyen durante todo el año se sequen. Estos efectos fueron más fuertes en años secos y en cuencas con capacidad de almacenamiento de agua subterránea limitada.

El estudio sugiere que comprender los efectos del bombeo de agua subterránea en el flujo de los arroyos puede ayudar a equilibrar las necesidades agrícolas con la protección del hábitat de los peces y otros valores ambientales. En las regiones occidentales de América del Norte, que experimentan veranos más cálidos y secos debido al cambio climático, se enfatiza la necesidad de tomar decisiones más informadas sobre el uso del agua subterránea.