En 1967, a causa del fallo de los radares de alerta temprana, los líderes de EE. UU. atribuyeron la culpa a la Unión Soviética, casi desencadenando la Tercera Guerra Mundial, aunque el pronóstico solar a tiempo evitó el desastre.

Aunque el clima espacial se considera una amenaza subvalorada, el nuevo modelo desarrollado por Oughton et al. estima el impacto económico de una tormenta geomagnética de 1 en 250 años (250-year) en la economía de EE. UU., combinando enfoques de física, ingeniería y economía. En una tormenta de 100 años, 3,5 millones de personas y 91.000 empresas experimentarán cortes de electricidad, con pérdidas económicas diarias de 1,22 mil millones de dólares; en una tormenta de 250 años, se verán afectados 5 millones de estadounidenses y 135.000 empresas, con pérdidas directas diarias de 980 millones de dólares y pérdidas totales de 1,81 mil millones de dólares.

El estudio brinda orientaciones sobre la inversión para proteger la red eléctrica en el futuro, y subraya la necesidad de examinar en el futuro efectos de riesgo múltiples similares a olas de calor o huracanes.