Fósiles en un refugio rocoso de Australia muestran que los demonios de Tasmania vivieron en el entorno de los humanos hace 45.000 años, alimentándose de carroña. Esta evidencia, obtenida del refugio Juukan 2, revela que los demonios no estaban limitados a Tasmania, sino que estaban presentes en toda la Australia continental miles de años atrás. El nuevo estudio reporta la primera evidencia definitiva de demonios de Tasmania en Pilbara, procedente del refugio Juukan 2.

Juukan 2, un importante yacimiento arqueológico en la meseta occidental de Hamersley, muestra que los humanos ocuparon este refugio al menos desde hace 47.000 años, incluyendo el árido Máximo Glacial Final. El refugio es el único yacimiento arqueológico del Pleistoceno conocido donde se hallan restos faunísticos asociados de forma definitiva con herramientas de piedra. Los hallazgos, basados en el examen de más de 8.000 huesos animales catalogados de Juukan, revelaron que al menos 10 de ellos presentan marcas de fosas dentarias similares a las dejadas por el demonio de Tasmania.

Estas marcas aparecen en depósitos previos al Máximo Glacial Final, posteriores al mismo y del Holoceno, indicando que los demonios carroñearon a lo largo de gran parte de la secuencia. Los 263 fragmentos de hueso digeridos encontrados en el refugio sugieren que estos coprolitos fueron producidos por un gran animal, muy probablemente el demonio de Tasmania.