Un equipo de investigación de la Universidad Heinrich-Heine, al estudiar los orígenes de la vida, encontró evidencias que indican que las primeras células libres surgieron de forma independiente en dos ocasiones. El estudio rastreó los orígenes de las enzimas en las etapas más tempranas de la separación entre bacterias y archaea, demostrando que estos dos tipos celulares diferentes realizan las mismas reacciones metabólicas básicas con enzimas distintas.
Los investigadores hallaron pruebas de que, en las etapas más tempranas de la vida, los catalizadores metálicos sustituyeron a las enzimas y que, durante este proceso, surgieron dos tipos celulares diferentes. Estos hallazgos sugieren que los orígenes de la vida fueron un proceso más complejo y que se desarrollaron por vías distintas.
El estudio ofrece una nueva perspectiva sobre los orígenes de la vida, reconfigurando el debate al respecto. Los investigadores consideran que estos hallazgos proporcionarán una hoja de ruta para estudios más profundos sobre los orígenes de la vida.
