Un equipo del Instituto de Evolución Molecular de la Universidad de Düsseldorf, al analizar la red de reacciones químicas que utilizaron las primeras células para formar los bloques de construcción básicos de la vida y las fuentes de energía que sostenían estas reacciones, encontró evidencia de dos orígenes independientes de células libres. Los investigadores, al rastrear el origen de las enzimas durante la separación de bacterias y arqueos, encontraron evidencia de que las células libres surgieron dos veces.
Este estudio examina las etapas más tempranas del metabolismo y cómo el metabolismo catalizado por enzimas surgió de reacciones catalizadas espontáneamente por metales. Los investigadores descubrieron que LUCA (el último ancestro común de todas las células) solo poseía enzimas para la mitad de su metabolismo, mientras que la otra mitad era catalizada por metales presentes en el entorno donde surgió LUCA.
El estudio también revela el papel del fosfito y el paladio como fuentes de energía en el origen del metabolismo.
