Brasil, a pesar de poseer algunas de las mayores reservas de agua subterránea del mundo, ha visto una disminución irreversible de la mayor parte de sus principales acuíferos en los últimos 25 años. Esta reducción muestra que el agua subterránea, que cubre el 55 % de la demanda hídrica del país, está bajo una grave amenaza.
Augusto Getirana y su equipo del Laboratorio Goddard de la NASA, emplearon modelos de inteligencia artificial que integran 398 pozos de medición, datos de gravedad satelital y información geológica‑vegetal para cartografiar los cambios mensuales del nivel del agua entre 2002 y 2023 con una resolución de 10 km. Los resultados revelan pérdidas de agua intensas y permanentes en el centro, noreste y sureste de Brasil, abarcando aproximadamente el 23 % de la superficie terrestre en las cuencas de São Francisco, Paraná y Atlántico.
Dado que la red de estaciones de medición del país es muy escasa, el cambio climático se considera el factor principal, mientras que la extracción de agua para la agricultura e industria agrava estas pérdidas. La disminución del agua subterránea podría dificultar la producción de cultivos irrigados como café, caña de azúcar y naranja, amenazar la generación hidroeléctrica y generar un riesgo de mayor dependencia de combustibles fósiles. Si las sequías prolongadas continúan, también se verían afectadas las exportaciones alimentarias de Brasil y los mercados alimentarios globales.
