Nueve macacos que viven en la Mandai Wildlife Reserve de Singapur asociaron los sonidos 'Bouba' y 'Kiki' con formas redondas y rectangulares, respectivamente. Los sujetos fueron entrenados para asociar las formas con comida antes de que se les presentaran los sonidos. Los resultados sugieren que esta asociación, observada en humanos, también puede ser común entre los primates.
En 24 ensayos, los sujetos seleccionaron la forma redonda cuando se reproducía el sonido 'Bouba' y la forma rectangular cuando se reproducía el sonido 'Kiki'. Los análisis estadísticos mostraron que esta selección no era aleatoria. La probabilidad de que los monos eligieran la forma redonda fue seis veces mayor en los ensayos con 'Bouba' que en los ensayos con 'Kiki'.
La investigación aún no ha pasado por el proceso de revisión por pares y no ha sido publicada en una revista científica. Sin embargo, estos hallazgos sugieren que algunas de las asociaciones que utilizamos para crear lenguaje no son exclusivas de los humanos y podrían derivar de antiguos sesgos perceptivos heredados de un ancestro común.
