Un equipo liderado por Jason Keagy de la Universidad Penn State descubrió que las crías de threespine stickleback que fueron cuidadas por sus padres durante los primeros 10 días mostraron, en la adultez, comportamientos más valientes y sociales. El estudio se publicó en 2026 en la revista Philosophical Transactions B.

Los investigadores dividieron a las crías, procedentes del mismo padre pero de diferentes madres, en dos grupos mediante un diseño de “medios hermanos”; un grupo permaneció bajo el cuidado del padre, mientras que el otro fue criado sin padre durante los primeros 10 días en condiciones de laboratorio. Posteriormente, todos los peces se mantuvieron en un mismo entorno y se evaluaron sus respuestas de valentía y ansiedad mediante pruebas de campo abierto, interacción social y luz‑oscuridad; también se analizaron la expresión génica y la accesibilidad de la cromatina en sus cerebros.

Los resultados mostraron que el cuidado paternal produce efectos a largo plazo en la regulación genética cerebral, afectando aproximadamente al 10 % de los genes individuales y al 15 % de los módulos génicos, aunque aún no se sabe si estos efectos aparecen solo en etapas específicas del desarrollo ni cómo interactúan con otros factores ambientales. Investigaciones futuras buscarán determinar en qué medida estos hallazgos pueden extrapolarse a mamíferos y al desarrollo humano.