Investigadores, un equipo de OIST y universidades colaboradoras, publicaron en Nature Communications 2026 que los emparejamientos de corta duración de las cadenas de azúcar (glucanos) en la membrana celular regulan la señal del EGFR.

La visualización mediante seguimiento de moléculas individuales reveló que los glucanos de gangliósidos forman homodímeros que duran entre 0,1 y 0,2 segundos y que estos pares se reforman continuamente. En particular, el gangliósido GM3, gracias a estos pares transitorios, inhibe la dimerización del EGFR, limitando la división celular.

Estas interacciones aún se observan solo en entornos de laboratorio y no se han traducido directamente a aplicaciones clínicas; se requiere más investigación para desarrollar terapias dirigidas a glucano‑glucano en el futuro.