Un equipo de investigación internacional, liderado por University College Dublin, aisló ADN de los pergaminos de manuscritos medievales y reveló una historia de 3.500 años del virus de la viruela ovina (SPPV). El estudio se publicó en la edición 2026 de Science Advances.

Se detectó ADN de SPPV no solo en manuscritos centenarios como los York Gospels, sino también en pergaminos elaborados con piel de ternero y de cabra, lo que indica el uso de pieles de animales infectados. Los investigadores también demostraron, mediante muestras obtenidas de dientes de oveja de la Edad del Bronce, que el virus posee una historia anterior a los 3.700 años.

Aunque se subraya el potencial de los pergaminos como cápsulas biológicas del tiempo, los hallazgos actuales se basan en un número limitado de documentos y es necesario examinar archivos más extensos. Los brotes que aún se observan hoy en Grecia demuestran que los genomas antiguos pueden ser valiosos para comprender la evolución de la enfermedad y para diseñar estrategias de control futuras.