Investigadores de UCLA y Corea del Sur han desarrollado un nuevo método que permite convertir directamente los residuos plásticos en producción de combustible de hidrógeno. Este método convierte los tres tipos de plástico más comúnmente utilizados (PET, PE, PP) en gas de hidrógeno con más del 90% de pureza sin necesidad de clasificación. Este proceso, llamado Tratamiento Térmico Alcalino (ATT), opera a temperaturas 300-400°C más bajas que los métodos tradicionales y captura el 75% de los subproductos de carbono en estado sólido, evitando la emisión de CO2 a la atmósfera.
El método requiere un pretratamiento para facilitar el procesamiento químico de los plásticos. Los plásticos PE y PP pasan por un pretratamiento de oxidación y calentamiento, lo que añade oxígeno a las cadenas de polímeros y aumenta su reactividad. Esto permite que los plásticos se procesen de manera efectiva incluso cuando están mezclados y no clasificados.
Los investigadores continúan optimizando el proceso ATT para aumentar los rendimientos de hidrógeno, minimizar las emisiones de carbono y mantener bajas las temperaturas, con el fin de que este método pueda pasar de la escala de laboratorio a un uso comercial. Esta tecnología tiene el potencial de convertirse en una tecnología central de próxima generación que apoye la economía del hidrógeno y la economía circular.
