Empresas de robótica como Knightscope veían con optimismo que los robots de seguridad pudieran prevenir y detectar delitos. Sin embargo, desde 2015, 13 de los al menos 21 despliegues de robots de seguridad han sido cancelados. Un robot de Knightscope utilizado en la estación de metro Times Square de la ciudad de Nueva York fue despedido al concluir su programa piloto. La ciudad de Dublin, cerca de Columbus, Ohio, también canceló su robot DubBot menos de diez meses después, porque el robot no detectó ningún incidente delictivo ni emitió multas.

Knightscope planea encontrar una nueva vía en el sector de seguridad combinando sus robots y software impulsado por IA con guardias humanos de seguridad. La compañía adquirió a la empresa de seguridad Event Risk LLC y con ello busca obtener una mayor participación en el mercado de seguridad física. El director ejecutivo de Knightscope, William Santana Li, afirmó que la tecnología no puede hacerlo todo y que los humanos tampoco son suficientes por sí solos, pero que la combinación de ambos puede ser muy poderosa.

Los robots de seguridad tienen dificultades para desplazarse en entornos variables y la IA no puede manejar las situaciones ambiguas que los guardias y la policía enfrentan a diario.