Se ha propuesto que las singularidades de los agujeros negros podrían ser una superficie de 3 dimensiones en lugar de un punto de cero dimensiones. Andrew J. S. Hamilton y Tyler McMaken argumentaron que las singularidades de los agujeros negros de Schwarzschild podrían ser una superficie de 3 dimensiones en lugar de un punto. Esto podría redefinir los límites de la teoría de la relatividad general y ofrecer un nuevo punto de partida para la teoría de la gravedad cuántica.

Los investigadores demostraron que dos observadores que caen en un agujero negro desde direcciones diferentes no podrían comunicarse entre sí ni unirse en un solo punto. Esto sugiere que las singularidades podrían ser una superficie de 3 dimensiones. Esta idea sugiere que las singularidades anulares de los agujeros negros de Kerr también podrían tener una estructura similar.

Este trabajo podría abrir un nuevo camino para el desarrollo de la teoría de la gravedad cuántica. Hamilton espera que este estudio pueda contribuir al desarrollo de la teoría de la gravedad cuántica de una manera más realista.