General Motors presentó las luces automáticas con el nombre de Twilight Sentinel en el Cadillac de 1964. Este sistema mantenía las luces encendidas durante 90 segundos después de apagar el motor, lo que aumentaba la seguridad. Con el tiempo, otros fabricantes agregaron esta característica y hoy en día las luces automáticas son muy comunes.

Las luces automáticas funcionan con sensores de luz ambiental instalados en el panel de instrumentos, la parte superior del parabrisas o el espejo retrovisor. Cuando la luz ambiental cae por debajo de un umbral preestablecido, las luces se encienden y se apagan cuando la luz aumenta; un retraso de unos segundos evita que las luces se enciendan bajo los árboles. En los vehículos de nueva generación, las luces adaptativas dirigen la luz según la dirección y las luces matrix controlan los bancos de LEDs individualmente para proporcionar iluminación sin deslumbrar al tráfico que se acerca.

Para que estos sistemas funcionen correctamente, es necesario mantener los sensores y las luces limpios; la suciedad o los obstáculos pueden afectar la detección y dejar al conductor en la oscuridad. Además, las luces adaptativas fueron ilegales en Estados Unidos durante un período, aunque las regulaciones han cambiado recientemente. Los usuarios deben realizar un mantenimiento periódico para asegurarse de que los sensores no estén obstruidos.