Durante la noche de mañana (27‑28 de agosto), cuando ocurra el eclipse parcial de luna, el 96 % de la Luna se cubrirá con una sombra roja. Al mismo tiempo, algunos observadores del cielo podrían ver una aurora boreal roja.
NOAA emitió a las 9:03 p.m. EDT (1303 GMT) una alerta de tormenta geomagnética de intensidad media (G2); esta alerta se generará como efecto de una erupción solar de clase M ocurrida el 25 de agosto y la posterior eyección de masa coronal. Según la alerta, las auroras podrían ser visibles en varios estados, desde Nueva York hasta Idaho, pero la probabilidad de que la Luna y la aurora aparezcan en la misma zona del cielo es mayor en Canadá y Alaska. Es improbable que la Luna y la aurora estén en la misma posición.
No habrá una Luna totalmente sangrienta; la Luna no quedará completamente en sombra y este será el eclipse parcial más profundo que se producirá hasta el 31 de diciembre de 2028. Las condiciones de observación mejoran hacia el norte; a gran altitud, la emisión de luz roja del oxígeno puede dar a la aurora un tono rojizo, creando un contraste llamativo con la superficie roja de la Luna.
