En mayo, Reese Richardson, investigador postdoctoral en Northwestern Üniversitesi, descubrió que algunas imágenes utilizadas para promocionar anticuerpos comerciales habían sido manipuladas. Este tipo de alteraciones, si se detectan en revistas académicas, pueden llevar a la retractación del artículo.

Su exhaustiva revisión mostró que se encontraron problemas en imágenes que cubrían más de 17.000 anticuerpos comerciales. Las manipulaciones incluyen desde la eliminación del ruido de fondo hasta la copia y pegado de datos.

Los anticuerpos son esenciales en técnicas de laboratorio básicas como la localización de proteínas intracelulares y el análisis de tejidos; sin embargo, este fraude visual puede comprometer la fiabilidad de los resultados. Se indica que las empresas no han emitido una respuesta oficial a estas acusaciones.