Físicos de las universidades de Düsseldorf, Darmstadt, Roma y Camerino calcularon las leyes termodinámicas fundamentales para partículas rotativas. Demostraron que la presión de este gas es similar a la de un gas normal pero a una temperatura más alta. Además, surgieron flujos de superficie localizados que podrían utilizarse para el transporte dirigido de partículas.

Las partículas rotativas son comunes en la naturaleza, como las algas y las semillas de acacia giratorias, y en la tecnología, como las partículas coloidales impulsadas magnéticamente utilizadas para aumentar y controlar la rigidez en los amortiguadores de choque. Cuando estas partículas se acercan a una superficie, además de la reflexión normal, entran en juego dos factores adicionales: el aumento de la presión debido al movimiento del objeto y la disminución de la presión debido a la rotación de las partículas, lo que hace que el objeto se mueva tangencialmente sobre la superficie.

Un experimento que refleja eficazmente los sistemas rotativos resultó muy exitoso en términos de comparación cuantitativa con la teoría. Estos hallazgos establecen una base fundamental para la termodinámica de los micro nadadores quirales y proporcionan una base útil para futuras aplicaciones, por ejemplo, la creación de campos de flujo que actúan en los bordes del sistema y, por lo tanto, permiten el transporte eficiente de medicamentos.