El equipo de investigación, al analizar los datos de calidad del agua de los últimos treinta y siete años de los siete principales sistemas fluviales que desembocan en el Büyük Bariyer Resifi, encontró pequeñas pero medibles reducciones de nitrato y de sedimento en suspensión. Estas mejoras se observaron particularmente en los ríos Herbert, Burdekin, Pioneer, Tully y Fitzroy.
La causa principal de la mejora es la reducción del uso de fertilizantes sintéticos, que alcanzó su punto máximo entre 2000 y 2010 y ha disminuido entre un 25 % y un 49 % a partir de 2024; esta caída no provocó pérdida de rendimiento en la producción de caña de azúcar. Desde 2014, los gobiernos federal y de Queensland han invertido 5 mil millones de dólares australianos en un programa de captura para mejorar la calidad del agua.
Sin embargo, muchos ríos siguen presentando niveles de nitrato y sedimento por encima de los límites establecidos para la salud del ecosistema, y el proceso de mejora avanza de manera irregular a nivel regional. La UNESCO informará sobre el progreso del plan de calidad del agua en 2028; lo que obliga a continuar los esfuerzos de monitoreo y gestión a largo plazo.
