Algunos mecánicos experimentados utilizan la degustación de aceite de motor como un método diagnóstico. Este método se usa para detectar el sabor amargo de la gasolina que se filtra a través de los anillos del pistón o el sabor ligeramente dulce del líquido refrigerante que se filtra a través de la junta de la culata. Sin embargo, este método es un tema controvertido debido a los riesgos para la salud.

El aceite de motor no está diseñado para el consumo humano. Contiene hidrocarburos basados en petróleo y varios aditivos químicos. Mientras circula dentro del motor, el aceite de motor se mezcla con partículas metálicas, sustancias resultantes de la combustión y compuestos potencialmente cancerígenos. Las autoridades sanitarias destacan los peligros del consumo de líquidos automotrices. Sustancias como el etileno glicol (refrigerante), el metanol (líquido limpiaparabrisas) y los hidrocarburos (gasolina y aceite de motor) pueden causar problemas de salud graves como ceguera, neumonía química, insuficiencia renal, estrés neurológico y muerte.

Existen métodos alternativos para la degustación de aceite de motor. Oler el medidor de aceite, pasarlo por los dedos y gotearlo sobre una tarjeta o papel blanco limpio pueden ayudar a detectar fallas en el inyector de combustible, el carburador y el sistema EVAP.