Un artículo publicado en la revista Nature Geoscience indica que el agua salada que fluye en la Cascada de Sangre en la Antártida contiene una comunidad de microorganismos de origen marino bajo el glaciar subyacente. Estos hallazgos muestran que el sistema de agua salada bajo el glaciar es de origen marino y proporcionan nueva información sobre cómo los microorganismos pueden resistir grandes cambios ambientales.
La Cascada de Sangre se encuentra en el borde del glaciar Taylor en los Valles Secos de McMurdo en la Antártida y atrae la atención con su cascada de agua de color rojo. El color de la cascada se puede explicar por la presencia de agua salada rica en hierro que sale de debajo del glaciar, pero el origen de esta agua sigue siendo incierto. Estudios geoquímicos previos sugieren que el agua salada debajo del glaciar que alimenta la Cascada de Sangre podría haberse formado durante períodos en los que el Valle de Taylor estaba lleno de agua de mar.
Angela Zoumplis y su equipo analizaron 167 muestras de agua, sedimentos y aire de los Valles Secos de McMurdo para investigar el origen de los microorganismos en el glaciar Taylor y la Cascada de Sangre.
