Físicos de la Universidad de Stuttgart desarrollaron un nanospritzi que funciona con tecnología de DNA origami, creando un sistema capaz de perforar mecánicamente membranas biológicas y controlar el proceso de transporte de moléculas. Este nanospritzi se une a membranas lipídicas y, mediante un movimiento mecánico programable, perfora las membranas, transporta la carga molecular a células artificiales y luego se retira, manteniendo la integridad de la membrana. Este mecanismo permite controlar activamente el transporte a través de la membrana en el tiempo y el espacio, a diferencia de los nanoporos dependientes de la difusión pasiva.
El nanospritzi consta de dos componentes modulares de DNA origami: una base de unión a la membrana y una aguja móvil unida por un mecanismo de deslizamiento reversible. El movimiento de la aguja de DNA, al mover la aguja hacia adelante y hacia atrás, permite el transporte de la carga molecular a través de las membranas lipídicas sin comprometer su integridad. Esta activación reversible hace posible que el nanospritzi no solo actúe como un vehículo de transporte de moléculas, sino también como una interfaz programable para controlar los procesos bioquímicos dentro de células artificiales.
