En 2024, Ulusal Kasırga Merkezi presentó un nuevo mapa cónico que incluye también regiones fuera de la costa, añadiendo a la cartografía las alertas de huracanes y tormentas tropicales en el interior. Investigadores de Florida State University llevaron a cabo un experimento para medir cómo percibe el público este diseño.

En el experimento, los participantes pudieron identificar con mayor precisión las áreas de alerta en el interior cuando vieron la nueva versión en lugar del mapa tradicional. Sin embargo, este mayor nivel de identificación no generó un aumento en la percepción del riesgo ni provocó cambios en la planificación de medidas de protección; los participantes aún confunden la amplitud de la forma cónica con el tamaño de la tormenta.

Los investigadores enfatizan que un solo gráfico no puede transmitir todo el mensaje, y señalan que debe complementarse con pronósticos locales y explicaciones de impactos específicos de la zona. La falta de comunicación se destaca como la barrera principal que impide que el público interprete rápida y correctamente los datos científicos.