Un equipo internacional liderado por KU Leuven desarrolló una tecnología de membrana que hace más eficiente la purificación de disolventes industriales como el isopropanol. Esta tecnología requiere menos energía para separar mezclas de agua e isopropanol y proporciona niveles de pureza más altos.
La membrana está hecha de un material basado en óxido de grafeno y, gracias a sus nanoporos, permite el paso selectivo de moléculas de agua. Esto proporciona un proceso más rápido y eficiente en energía en comparación con los métodos de purificación actuales.
Los investigadores planean probar esta tecnología con otras mezclas químicas y están evaluando la posibilidad de patentarla. Este avance podría contribuir a una industria química más sostenible.
