La fiscal general de Nueva York, Letitia James, demandó a Kalshi, el mercado de predicciones, por operar apuestas sin licencia. James alegó que Kalshi aceptó apuestas sin tener licencia de la Comisión de Juegos de Nueva York, y solicitó que la empresa detenga sus operaciones.

Las investigaciones revelaron que Kalshi expuso a los neoyorquinos, incluidos menores de 21 años, a riesgos personales y financieros graves.

Kalshi, siendo una empresa con sede en Nueva York, rechazó estas acusaciones y afirmó que obligar a los neoyorquinos a operar en el extranjero sería perjudicial.