Se ha descubierto que los antiguos viñedos de la región de Tigray tienen orígenes que datan de la época del Imperio Aksum (150 a.C.-800 d.C.) y poseen valiosas características genéticas en términos de resistencia al clima. Los investigadores describieron la variedad local de uva llamada Rubaksum Tsellim como una línea con estrecha relación con las uvas del Mediterráneo y el Cáucaso.
Se cree que los viñedos fueron introducidos en la región a través de las redes comerciales del Mediterráneo y el Mar Rojo durante la época del Imperio Aksum, y luego se mezclaron con variedades traídas de Eritrea a principios del siglo XX. Estos viñedos destacan por su resistencia a las condiciones climáticas secas y podrían poseer características valiosas para la viticultura en el futuro.
Los investigadores enfatizan la importancia de conservar estos viñedos para preservar la diversidad genética y mantener una conexión viva con los antiguos paisajes agrícolas. Sin embargo, debido a los recientes conflictos, estos viñedos corren un alto riesgo de desaparecer.
