Los astrónomos han obtenido nuevas informaciones sobre cómo las estrellas producen elementos y los dispersan mediante explosiones. Un estudio muestra que, después de la explosión, se produce un 35% más del elemento radiactivo permanente titanio-44.

Esto permite comparar los modelos informáticos con las observaciones astronómicas. El segundo estudio indica que las supernovas de Tipo I desempeñan un papel limitado en el circuito de producción de elementos níquel-cobre.