El hidrógeno llama la atención como una fuente de energía respetuosa con el medio ambiente, sin emisiones contaminantes cuando se utiliza. Sin embargo, la separación de hidrógeno de alta pureza de los gases mixtos generados durante su producción es un desafío importante para la comercialización.

Los investigadores diseñaron una estructura de red modular uniendo cadenas de polímero con crosslinkers. En este proceso, se centraron en que los indicadores tradicionales no pueden determinar si los poros que son beneficiosos para la separación se forman realmente.

Los investigadores propusieron una nueva medida llamada Grado de Conexión de Puente (BCD), que expresa la proporción de vías completas donde ambos extremos de los crosslinkers están conectados. Esto permitió aplicar cuantitativamente el concepto de "conexión de red completa" a las redes de polímero.