Investigadores del PPPL, la Universidad de Princeton y la Universidad Estatal de Pensilvania utilizaron una combinación de plasma de neón y calor para limpiar las paredes de tungsteno utilizadas en los sistemas de fusión. Este método eliminó eficazmente los contaminantes como el carbono y el oxígeno en las paredes, permitiendo que el tungsteno poroso interior funcione mejor.
Las paredes de tungsteno, después de ser expuestas a 800°C y plasma de neón, mostraron una reducción del 87% en la contaminación y una disminución significativa en el contenido de carbono. Este método ofrece una solución efectiva para prevenir la contaminación en las paredes.
La líder de la investigación, Camila López Pérez, afirmó que este método proporciona una solución efectiva para prevenir la contaminación en las paredes y mejorará el funcionamiento de los sistemas de fusión en el futuro.
