Un equipo de investigación de la Justus Liebig Universität Giessen (JLU) en Alemania y la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá desarrolló un nuevo modelo para evaluar el uso sostenible de la tierra a múltiples escalas. El modelo, publicado bajo el nombre de "Territorial Sustainability Doughnut Model" (TSDM), apareció en un número especial de la revista Global Environmental Change.

El modelo integra la idoneidad del uso de la tierra, los servicios ecosistémicos y datos sociales a nivel local, comunitario y regional; analiza simultáneamente el rendimiento ecológico mediante datos satelitales y las condiciones de vida de la población local. Probado con datos de 2010-2023 y entrevistas en campo en la región de Montes de María en Colombia, el modelo mostró que las mejoras en los ecosistemas a nivel de aldea no se traducen en sostenibilidad regional; se destacaron obstáculos estructurales como la inseguridad en la tenencia de la tierra y la expansión de la agricultura monocultural.

Los investigadores enfatizaron que el TSDM no es simplemente un indicador o herramienta predictiva, sino un marco analítico que permite a los planificadores visualizar cómo se interrelacionan los factores ecológicos, sociales y políticos. La aplicabilidad del modelo depende de la calidad de los datos y la capacidad de gestión regional; por lo tanto, se recomiendan futuros estudios para probarlo en diferentes geografías.