En el laboratorio subterráneo Snolab de Canadá, ubicado en una cueva a 2 kilómetros de profundidad, el experimento SNO+ realizó las primeras observaciones de geoneutrinos en el hemisferio occidental, proporcionando nuevas pistas sobre la distribución de elementos radiactivos en el interior de la Tierra. Estas observaciones podrían ofrecer nueva información sobre el origen de la producción de calor en el interior de la Tierra.

Las observaciones de geoneutrinos podrían ofrecer nueva información sobre el origen de la producción de calor en el interior de la Tierra. Sin embargo, aún hay grandes incertidumbres en la interpretación de estas observaciones. Los diferentes resultados de distintos experimentos podrían indicar que la distribución de elementos radiactivos en el interior de la Tierra no es homogénea.

El experimento SNO+ realizó las primeras observaciones de geoneutrinos en el hemisferio occidental, proporcionando nuevas pistas sobre la distribución de elementos radiactivos en el interior de la Tierra. Sin embargo, aún hay grandes incertidumbres en la interpretación de estas observaciones. Más datos y una información geológica más detallada podrían reducir estas incertidumbres.