Un grupo de investigadores chinos presentó una plataforma fotónica que no requiere capas de aisladores topológicos, lo que permite un flujo de luz unidireccional y crea un camino de señal de microondas de cuatro carriles. El estudio fue publicado en una revista científica en 2026.

Los investigadores organizaron una red de hexágonos de barras magnéticas en una configuración específica, separando la luz en canales distintos llamados "valles". Al colocar cuatro regiones en un patrón cíclico, cada una bloqueó el tráfico en dirección opuesta de su vecina, permitiendo la transmisión de señales en dos direcciones sobre dos carriles al mismo tiempo, lo que superó giros bruscos y espacios estrechos sin retroceso.

Actualmente, la plataforma solo funciona en frecuencias de microondas; se necesitan más investigaciones para escalarla a las frecuencias mucho más altas utilizadas en circuitos ópticos. Si se logra, todo el material podría usarse para transportar señales, permitiendo diseños más compactos y densos en chips fotónicos.