El profesor Jean‑François Boily y su equipo del Departamento de Química de la Universidad de Umeå, en un estudio publicado en la revista Science, demostraron que un ciclo de congelación‑descongelación de apenas unos minutos afecta de manera determinante la transformación del mineral de hierro más reactivo en permafrost y glaciares, la ferrihidrita.

En los experimentos, un solo ciclo de congelación a –20 °C aumentó el tamaño de las partículas de ferrihidrita aproximadamente treinta veces, formando láminas planas a escala micrométrica. Tras la primera congelación, cuando el mineral se mantuvo un año en agua, los ejemplares no congelados se transformaron en goethita, mientras que los congelados dieron lugar a hematita.

Estos hallazgos se obtuvieron en condiciones de laboratorio; en entornos naturales la distribución de cristales de hielo y la composición química del agua podrían modificar la tasa de transformación. Los investigadores buscan estudiar de forma más exhaustiva los efectos de los crecientes ciclos de congelación‑descongelación sobre los indicadores climáticos y el ciclo del hierro en los suelos polares.