El astrofísico Tom Wagg y su equipo, del Flatiron Institute, realizaron una simulación por computadora que imitó la evolución de 13.600 millones de años de la galaxia Vía Láctea. Como resultado, se sugiere que en la galaxia podrían existir aproximadamente 170 millones de agujeros negros de masa estelar. El estudio fue publicado como preimpresión en arXiv.
La simulación muestra que, en promedio, se forma un nuevo agujero negro cada 80 años y que hay un agujero negro por cada 6.250 parsecs cúbicos en un volumen del tamaño de la posición del Sol. Además, se determinó que el espesor del disco galáctico de los agujeros negros es de aproximadamente 790 parsecs, más grueso que el delgado disco estelar (306 parsecs). Se descubrió que los agujeros negros más ligeros son expulsados a posiciones más alejadas del plano galáctico debido a los fuertes impulsos de las supernovas al nacer.
Estas estimaciones se basan en la suposición de que la ubicación y el movimiento de los agujeros negros llevan las huellas de las supernovas pasadas, pero aún no han sido confirmadas por observaciones directas. Las próximas generaciones de encuestas astronómicas medirán la distribución de masa y movimiento de los agujeros negros para probar la validez del modelo. Las limitaciones de la simulación radican en la falta de datos observacionales y en la incertidumbre sobre la distribución completa de los impulsos natales al nacer.
