La vida submarina de las ballenas jorobadas no había podido observarse durante muchos años. Los monitoreos realizados desde la superficie sugerían que estos animales se alimentaban únicamente en la superficie. Un nuevo estudio registró por primera vez directamente su comportamiento submarino mediante etiquetas con cámaras colocadas sobre ellas. Las imágenes obtenidas mostraron que las ballenas no solo persiguen bancos de krill en la superficie, sino que también descienden hasta 70 metros y nadan lentamente cerca del fondo con la boca abierta en busca de alimento.
Los investigadores descubrieron que las ballenas jorobadas suelen consumir pequeñas cantidades de alimento en áreas de baja densidad, pero realizan un cambio repentino hacia una estrategia de caza activa cuando encuentran fuentes de alimento densas, como bancos de krill. Este comportamiento puede compararse con una persona que pasa el tiempo merendando ligeramente en la cocina y luego decide preparar una comida abundante.
Este hallazgo representa un paso importante para comprender cómo las ballenas jorobadas se adaptan a fuentes de alimento escasas y dispersas en aguas tropicales. El estudio se realizó únicamente en una población de Australia; se espera que futuras investigaciones con más etiquetas con cámaras en todo el mundo amplíen el alcance de estos comportamientos.
