Tres estudios realizados por investigadores de la Escuela de Psicología de la Universidad de Nottingham y la Universidad de Cumbria muestran que las percepciones de injusticia juegan un papel en la explicación de la relación entre las dificultades vividas a lo largo de la vida y las creencias conspirativas. Los estudios, realizados con más de 1.200 participantes, revelaron que experiencias como enfermedades graves, dificultades financieras, crisis en las relaciones y violencia a lo largo de la vida llevan a percepciones de que el mundo es injusto, y estas percepciones están vinculadas a creencias conspirativas.
En el segundo estudio, se compararon víctimas de delitos violentos con personas que no lo fueron. Las víctimas de delitos violentos informaron tener percepciones de injusticia más fuertes y que estas percepciones estaban relacionadas con creencias conspirativas. En el tercer estudio, se encontró que cuando los participantes fueron inducidos a pensar que la sociedad se estaba volviendo más injusta, sus creencias conspirativas se fortalecieron.
La investigación también mostró que las dificultades vividas a lo largo de la vida afectan la confianza en las instituciones sociales. Las percepciones de injusticia llevaron a creencias conspirativas políticas más fuertes y a una disminución de la confianza en las instituciones. El autor principal del estudio, el Dr. Daniel Jolley, señaló que las dificultades no son la única razón para estar abierto a las teorías conspirativas, pero estas experiencias moldean la forma en que vemos el mundo.
