Un equipo de la Universidad de Ginebra identificó dos mecanismos psicológicos principales detrás de los errores de cálculo de las personas sobre su impacto climático: el 'atajo de disponibilidad' y el 'razonamiento motivado'. En el primero, las acciones que aparecen con frecuencia en los medios se perciben como más efectivas. En el segundo, las personas sobreestiman sus propias acciones para mantener una imagen positiva de sí mismas.
Los investigadores analizaron 32 acciones climáticas diferentes y enumeraron las más mal calculadas. El reciclaje, el uso de electrodomésticos energéticamente eficientes y el teletrabajo fueron las acciones más exageradas. Dejar de volar, no usar el coche y evitar vuelos de larga distancia fueron las más subestimadas. Este error refleja la capacidad limitada de las personas para evaluar el carbono.
Los investigadores sugieren probar diferentes estrategias para corregir estos errores. Por ejemplo, enumerar acciones de alto impacto puede ser efectivo para algunas personas, mientras que para otras puede ser más útil basarse en indicadores como el costo conductual y la prevalencia social. El estudio destaca la necesidad de personalizar las campañas que promueven acciones climáticas según diferentes perfiles.
